Crisis de la DC e identidad partidaria

Luis Robert, 26/11/2017

Señor director:

Los romanos decían corruptio optimi, pessima (la corrupción de lo mejor, es lo peor), sentencia perfectamente aplicable a lo que está sucediendo con el Partido Demócrata Cristiano.

Para quienes sin ser militantes apreciamos su tradición y trayectoria política, no es difícil reconocer que este partido se encuentra frente a uno de sus peores momentos. No solo por las cifras políticas, sino por un deterioro evidente de sus ejes identitarios, tal como ha sido denunciado desde hace bastante tiempo por históricos militantes como Sergio Micco, Eduardo Saffirio y Mariana Aylwin. A quienes tras la elección del domingo parecen haber tomado el timón de la colectividad, culpando sistemáticamente de los peores males de Egipto a los militantes que se han resistido a seguir la lógica de “el fin justifica los medios”, convendría recordarles que, siguiendo a Andrés Bello, “nadie puede aprovecharse de su propio dolo”. Pareciera que no les ha costado mucho diluirse en Alejandro Guillier, quien aparentemente no tiene otro programa más que el de todos contra la derecha.

Aquellos que aún tienen capacidad de ser “más que un hecho electoral”, como decía Eduardo Frei Montalva, sería aconsejable que empleen sus fuerzas morales en otro proyecto de largo plazo, que le haga bien a la Patria y colabore con frenar la locura de los extremos que poco a poco renace en la política chilena. Los partidos, tal como ha demostrado la historia nacional, son medios que comienzan a ser inservibles cuando pierden su vínculo moral con la comunidad.

Revisa la Carta al director en La Tercera 

By |2018-08-28T15:18:57+00:0026 Noviembre, 2017|IP en los Medios|0 Comments