Plan Retorno- El Líbero

15 de noviembre – Iván Suric – Columna

El 7 de noviembre comenzó el llamado “Plan Humanitario de Regreso Ordenado”, que consiste en que el Estado dispone de aviones de la Fach para llevar de vuelta a extranjeros de manera gratuita y voluntaria a su país de origen. Si bien es un plan al que pueden acceder personas de distintas nacionalidades, por ahora los viajes se están realizando a Puerto Príncipe, Haití. El primer vuelo contó con 160 haitianos, que son parte de las más de mil personas de esa nacionalidad que se han inscrito al programa.

Si bien se ve beneficioso que extranjeros que llegaron con altas expectativas puedan volver de manera voluntaria y gratuita a su país de origen al no ver resueltos sus anhelos, detrás de esta decisión hay un tema mucho más profundo. Pues si comparamos la situación de ambos países, hay un abismo de diferencia. Chile este año tiene un PIB per cápita sobre los 24.500 dólares, según cifras del Fondo Monetario Internacional, versus los 1.748 dólares que reporta Haití. En materia de desempleo, las últimas cifras que nos da el INE son de 7,1% para Chile, en comparación con un 14% que tuvo Haití en 2017, según datos del Banco Mundial. Esta confrontación de cifras se replica en otras áreas como  salud, seguridad, escolaridad, alimentación, etc.

¿Por qué una persona puede preferir volver a un país en donde sus oportunidades y calidad de vida debiesen ser infinitamente inferiores? Y es que Chile no supo dar respuesta al fenómeno mundial que ha sido la inmigración, sin un plan de solidaridad e inclusión de apoyo a uno de los países más pobres del mundo.Muchos haitianos pasan años sin poder regularizar su situación en nuestro país, lo que le genera barreras de entrada al trabajo formal. Por otro lado, en temas de inclusión, la última encuesta CADEM indica que el 67% de los chilenos dice que somos un país discriminador, lo que influye directamente en ofertas de empleo, en el trato que tenemos con ellos y en el apoyo que les brindamos. Por último, los haitianos tienen una barrera que otros inmigrantes latinoamericanos no tienen, y es la dificultad de comunicación que tienen, producto de las brechas del idioma.

Esto  hace cuestionarme qué tan humanitario es el Plan de Regreso Ordenado. No basta con ser solidarios en catástrofes y una vez al año para la Teletón, pues la solidaridad nos invita a ser responsables con aquellos que no tienen la libertad de elegir y se ven obligados a dejar su país y entorno por un futuro mejor. Esta medida tomada por el gobierno, está lejos de ser una solución al problema de inmigración. Chile debe presentar una solución integral a las personas que no están teniendo una vida digna en sus países de origen. Debemos aportar a su debida adaptación, trabajando en un plan de inclusión social, cultural y económico.

By |2018-11-15T12:52:52+00:0015 Noviembre, 2018|IP en los Medios|0 Comments